martes, febrero 06, 2007

26 Enero 2007 / REFLEXIÓN EN ASAMBLEA

Reflexión en Asamblea de Oración
Arturo Muñoz y Reyna

Viernes 26 de Enero de 2007.- En relación a la tarea que se nos encomendó de hacer oración por la misión que se iniciaba momentos antes de que los coordinadores fueran a hablar con el Obispo para la autorización de la Misión.
En la próxima asamblea se volvió a dejar una tarea, que fue la de seguir orando para saber que es lo que Dios quiere, para poderle pedir al Señor un ardor y un deseo para poder evangelizar.
Nuestra Comunidad tiene la bendición de seguir siendo una Comunidad evangelizada que se mantiene de esta manera desde hace mucho tiempo porque acudimos todos los sábados a recibir nuestra evangelización, de esta manera nos vamos introduciendo a la cultura del evangelio, pero por gracia de Dios ya nos ha tocado pasar de ser una Comunidad evangelizada a Evangelizadora.
Es un privilegio pero también es un responsabilidad y el hecho de pertenezcamos a esta Comunidad, como en todas las familias, tenemos derechos pero también tenemos obligaciones y dependiendo del proyecto, de la responsabilidad, de la organización de la familia, es como todos pueden participar o no participar.
Tenemos que enrolarnos dentro de la familia, que al decidir en la entrevista de iniciación pertenecer a esta Comunidad, automáticamente tenemos el derecho de ser miembros con todos los privilegios de tener unos hermanos que nos enseñan los sábados, de tener una asamblea de oración, una Eucaristía especial para la Comunidad los domingos, pero también la obligación de enrolarnos en las filas de nuestra Comunidad.
Haciendo reflexión sobre la Parábola del Sembrador: ¿en donde cayó la semilla en nuestro caso?, la tierra es buena, pero encima a lo mejor hay piedras, espinos o está apesantada como tierra del camino, ¿que tipo de tierra hay en nosotros?
En el aspecto exclusivamente de la evangelización, independientemente de que tengamos poco o mucho tiempo de conocer al Señor, pero con las cuestiones de nuestra personalidad, y limitaciones, vayamos a esas realidades que vivimos de nuestra persona en función de lo que el Señor hoy nos está pidiendo: “Vayan a todo el Mundo…”
Este es el mandato de Dios sea cual sea nuestra realidad, con nuestras angustias, situación económica, problemas de enfermedad, dificultades, aunque nos preguntemos tantas cosas, lo principal es “encontrarnos primeramente con Dios”, para después poder cumplir su mandato.
Tu nos llamas a evangelizar y nosotros solamente queremos subirnos a la barca para remar mar adentro donde tu quieras Señor, para seguir buscando otros mares, tu cuentas Señor con nuestras redes y nuestro trabajo. Señor, junto a ti buscaré otro mar. (Fuente: InfoJerusalén)

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